“Cuando los elementos de seguridad pública son quienes atentan en contra de los derechos humanos de las personas, se abren las puertas para que los delincuentes también lo hagan; este es un camino equivocado de la autoridad, porque en la medida en que esto se repite, nos acercamos más hacia la anarquía y el autoritarismo..."
Leer nota completa en @Juárez
