lunes, 14 de enero de 2013

Morena desgasta pólvora en “infiernitos”

PRI, PAN, PRD, muertos de la risa

Autor: Pedro Echeverría
Enviado por: Pedro Echeverría
1. Nunca -en unas cuantas horas- había recibido más de seis comunicados acerca de lo sucedido; en este caso la asamblea de Morena de ayer, domingo 13, al que asistieron 500 personas a escuchar a López Obrador y luego a elegir al comité municipal de Mérida. Estuve allí una hora en el acto para saludar a mis amigos y escuchar sus opiniones; pude saludar a AMLO -en la entrada- en el momento que era entrevistado por periodistas. ¿Qué pasó? Escribo sobre diversos temas políticos y los más cercanos son los que menos me interesan porque son tan pequeños los “infiernitos” que no le alcanzan sus llamas para prender la pradera. Dicen los mensajes que una fracción, la que hace unos meses se impuso en el comité estatal, volvió a imponerse en el comité municipal. Le llaman “sobrinista” a la fracción por estar al servicio del dirigente del PRD local, de apellido Sobrino.


2. Desde la gradería sonrío porque habiendo problemas tan importantes como: las luchas inmediatas nacionales contra las privatizaciones del petróleo, de la ley de trabajo, de la educación, la reforma fiscal; las batallas de los estudiantes del Yo soy 132, de los electricistas, de la CNTE; o problemas internacionales como las invasiones yanquis, la crisis europea, el crecimiento de la economía china o el cáncer de Chávez, que los 500 yucatecos se sientan agraviados porque un personaje con mucha habilidad se adueñe del PRD y luego con su incondicional (un señor Figueroa) se adueñe de Morena, es para mí un poco inexplicable. Pero el tonto debo ser yo por no entender que los problemas inmediatos, los más cercanos a las narices, son los problemas del pueblo. Pero al mismo tiempo pregunto: ¿No provocará una carcajada del PRI, PAN, PRD?

3. Yucatán es un territorio extremadamente difícil para el desarrollo de la política, en particular de la política honesta. A pesar de los años, la bautizada por Salvador Alvarado como “Casta Divina” (la estrecha alianza de empresarios y clero) sigue dominando. El partido oficial (el Partido Socialista del Sureste de los 20 y 30 y el PNR-PRM-PRI, desde entonces hasta hoy) adoptaron la ideología. Si acaso los gobernadores del PRI se negaron a entrar a la iglesia hasta los ochenta, pronto pasaron sus sucesores al besamanos del catolicismo. Empresarios y clero siguen dominando en el estado y no estoy seguro que los jóvenes socialdemócratas o “progresistas” de hoy hayan dejado de recibir la influencia de la “casta divina”. También esto influye para que la política yucateca sea muy de la superficie haciendo a un lado todos los radicalismos.

4. El problema esencial es que AMLO (de acuerdo al IFE) busca crear un partido centralizado, jerárquico, con determinaciones y mandos, que es muy diferente a crear un movimiento libertario donde nadie manda y se participa de manera abierta. Quizá a López Obrador le “salgan callos” para protegerse ante las críticas por estar convencido que crear un partido es la salida más adecuada; puede ser muy saludable sacar una idea “dejando que ladren lo demás”. Esta asamblea que se denuncia en Yucatán –de los primeros estados de la lista- no es la primera ni será la última. Seguramente abrirá una investigación, pero será muy difícil retractarse porque está programada toda una dinámica. Alguien preguntaría: ¿No será que el hacer política nacional y en Yucatán es ya otro asunto que quienes han vivido el pasado no entienden? Antes era mucha ingenuidad y ahora es otra cosa.

5. La política en el sistema capitalista –único que ha existido desde hace más de 500 años- responde esencialmente a los asuntos de PODER. Aunque durante los últimos 150 años –con la irrupción del marxismo y sus interpretaciones- se ha hablado del poder de la clase obrera o de los trabajadores, jamás se logró que exista otro poder diferente al de la clase dominante. Parece que ahora la ingenuidad está anclada en los que siguen creyendo que la política puede ser honesta, para gente capaz y bondadosa, así como que los cargos sean un premio para quienes posean más merecimientos por sus servicios. Nada de eso: política es poder, fuerza, arreglos, negociaciones, maniobras, cinismo. Nadie va a obtener un cargo por aclamación espontánea; todas las asambleas y elecciones se preparan con anticipación con arreglos, acuerdos, golpes bajos y mil cosas sucias.

6. Quien entre a la política debe aceptar de antemano todas las reglas que impone el poder, ésto para no estar sufriendo decepciones y estarse lamentando. Otra cosa es la política libertaria que significa luchar contra todo poder, donde quiera que este surja. La lucha política debe darse en todos los frentes contra el poder hasta constituir un gran movimiento contra el gobierno, el Estado, los empresarios, los terratenientes, los medios de información. Lo que ha sucedido es que si en el hogar, la iglesia, la escuela, el partido, el sindicato, en la academia, nos acostumbran a respetar el poder, pues no queda más que estar lamiendo siempre las botas de quienes nos pisan. Lo que sucede en Morena es lo mismo que a diario se registra en el PRI, PAN, PRD y demás aparatos de poder. Quizá no hay que perder energías gastando “pólvora en infiernitos” y lo que debemos hacer es pensar cómo nuestras batallas pueden realmente trascender. (14/I/13)


pedroe@cablered.net.mx

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No es por afán de censurar pero por la exagerada intromisión de "spam" (publicidad no deseada) decidimos activar la opción de moderar comentarios, disculpa las inconveniencias.